miércoles, 7 de mayo de 2008

Diario de días...










1 de Mayo

¡Por fin Mayo! Me encanta este mes, por su nombre, el tiempo y porque es mi cumpleaños. Hoy es el día del trabajador, se supone que nadie trabaja, lo que pongo en duda. ¡Cómo nadie va a trabajar! Más de uno se tienta, de ir a la oficina, a escribir firmas y negociar...quién sabe, hay gente a la que le gusta.

Fui a misa en la mañana, es agradable partir el día con misa, me siento más preparada para enfrentar el día. Ya en mi casa decidí literalmente hacer NADA, el cansancio acumulado por el colegio me obligó a tomar esta decisión. Solo me dediqué a leer el tan conocido libro "Anna Karenina" echada al lado de la chimenea. Es muy entretenido y rápido de leer porque la historia ocurre rápido.

2 de Mayo
Para muchos viernes significa "llegada" del fin de semana para por fin poder descansar, pero para mí es la llegada de mi hermana con mis sobrinos, las comidas, las risas y conversaciones en familia. Todo esto no impidió que fuera a Patronato con mi hermana y mi mamá a comprar ropa ¡No por consumista, sino por necesidad!.

3 de Mayo
Sábado, de nuevo partí el día con misa, pero esta vez una misa en la capilla del campo. Tuve que hacer y leer peticiones e inesperadamente





¡tuve que leer la primera lectura!.
En la noche, no me iba a quedar nuevamente sin hacer nada así que hicimos un asadito, con amigas de mi hermana y unos amigos y después partimos todos en la "Kia" (fiel acompañante en las aventuras) a una discoteque en Melipilla. Estuvo buenísimo, lo pasamos muy bien, ¡que manera de reirme!. Llegamos a las ...

4 de Mayo
¡Ya es domingo! No puedo creerlo ¿Porqué será que los fines de semanas tienen que pasar TAN rápido?...
Estoy muy cansada por la salida de ayer, pero igual tengo que aperrar, ordenar y hacer cosas para el colegio y también tengo que ir a misa, así que lamentablemente hasta aquí llegó mi resumen del agradable y descansado fin de semana largo.

lunes, 5 de mayo de 2008

"Allá en la Patagonia" María Brunswig de Bamberg


Este libro narra una serie de cartas escritas por Ella Hoffmann y enviadas desde la Patagonia a su Mutti en Alemania. Éstas fueron recopiladas por su hija María, muchos años después de los sucesos.
Ella, era una mujer de clase alta en alemania, bien acomodada. Al llegar a la Patagonia, su vida cambia en todo, hasta en las cosas más simples y básicas.
Ella era una mujer que vivía sin preocupaciones ni ocupaciones por ser de una familia bien acomodada pero al llegar a este lugar, ella debe realizar distintos trabajos. De tener sirvientas que le cocinen, le limpian la casa, etc. pasa a ser ella la encargada de estas cosas, le toca cocinar "Hice chorizos en latas con la sangre y el hígado..." (pag. 82) y mantener la casa limpia, algo que no era muy simple "...la hilera de botas que día tras día se secaba al lado del fogón despidiendo un tufo insoportable...y la suciedad en todas partes..." (pag. 80) y hasta "...salir a buscar capones para el consumo" (pag. 80). También le tocó ser profesora con sus dos hijas "...sigo haciendo, una hora diaria de estudio... No es nada fácil, no soy maestra profesional" (pag. 83), tareas que ella jamás realizó en Alemania y a las cuales no estaba acostumbrada. Pero ella supo adaptarse y asumirlas aunque a veces no eran fáciles.
Ella sufrió también peligros que no solo los eran para ella, sino que para su familia también, sobretodo para sus hijas, que muchas veces salían a jugar afuera, y su marido, el que iba a cazar. El peligro eran las fieras que habitaban en la Patagonia "...también sufrían hambre y rondaban las estancias." (pag 80) y los resfriados que podían sufrir sus hijas: "a pesar del frío brutal, las nenas no se han resfriado nunca. Andaban siempre con las piernas desnudas en la nieve... su habitación no se calentaba nunca bien..." (pag.80). Estos eran peligros que Ella nunca sufrió en Alemania.
Otro tema que podemos analizar en esta carta es la educación y la entretención de las niñas.
Sus hijas, eran educadas por ella y les dedicaba una hora diaria de estudio, ya que no alcanzaba más tiempo por todas las tareas que tenía que hacer en la casa. Para las niñas, el que su madre las educara era muy importante y valorizado como se puede apreciar en la siguiente cita; "Por ahora las gemelas han de permanecer analfabetas, lo que a menudo les molesta." (pag.83). Pero en el invierno, dedicaban una hora diaria al tejido, lo que les encantaba. Yo pienso que eso era parte de la educación de la madre a las hijas.

Las entretenciones de las niñas eran, al principio del invierno, patinar en una laguna de poca profundidad sin peligro, jugaban también en el rincón donde estaba prendido el fuego y tenían una pista de patinaje para muñecas en su palangana.
Con esto, podemos darnos cuenta que el cambio de vida que tuvieron fue brusco y muy duro, pero que a pesar de todo, supieron adaptarse al medio y vivir el día a día sin quejarse de nada.