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"Cuando partas hacia Itaca pide que tu camino sea largo y rico en aventuras y conocimiento." Kostandinos Kavafis, Itaca
Realmente esta pregunta es difícil de contestar, porque hay tantas y variadas definiciones para viaje: "acción y efecto de viajar o cualquier otra cosa que suponga un traslado de lugar", es la definición que da una singular página en internet llamada La ratonera. Otros hablan de viaje como la oportunidad de conocer y visitar diferentes e importantes lugares y también hay quienes hablan de una definición como "oportunidad de salir del país natal a comprar más y más barato, de forma entretenida y diferente"... Así podemos seguir encontrando mas y mas definiciones de viaje. Pero, ¡Qué es realmente un viaje!...
En mi opinión, existen dos tipos de viaje. El viaje interior, ese viaje que hacemos para reencontrarnos con nosotros mismos y conocernos. Este es un viaje muy especial, porque lo hacemos solo, sin maleta, sin pasaporte...solo uno mismo. No se necesita nada más. Creo que este viaje puede ser más largo y fructífero que cualquier otro viaje, porque eres tu y solo tu, no necesitas a un acompañante, solo te sientes totalmente lleno.
El otro viaje, es el viaje compartido, el de conocer, comprar, etc. Es una oportunidad de conocer, comprar y hasta descansar, todo en uno. Y creo que a la vez es muchas veces el reencontrarse con la familia, unirse, "despejarse" con nuevos aires, de una forma entretenida y original.
Pienso que estos dos viajes tienen mucho en común aunque se vean tan diferentes, los dos pueden ser productivos y dinámicos, sólo depende de qué viaje quieras hacer y de cómo te lo tomes tú. Tal como dice Konstandinos Kavafis en su poema Itaca "No apresures el viaje,mejor que dure muchos años y viejo seas cuando a ella llegues,rico con lo que has ganado en el camino sin esperar que Itaca te recompense."
Me desperté en la mañana y me vestí lo mas abrigada posible, porque hoy día iríamos a conocer algunos lugares imperdibles de Santiago. Salimos del Colegio Santa Úrsula Vitacura, y tomamos una micro hacia la Escuela Militar, para allí tomar el metro que nos llevaría a la Estación de Quinta Normal. ¡Qué vergüenza me toco pasar al querer subir al metro! No supe dónde poner la bip para que me sonara el "bip" y las puertas se me abrieran. Un viejito me tuvo que corregir y decir el lugar en donde había que poner la tarjetita para que pudiera pasar. Llegando por fin a la estación nuestra querida guia, apodada "MIK" nos encamino hasta Matucana 100, lugar que jamás había visto. Entramos, y me pareció lo mas "freak" que había visto en mis años de turista. ¡Como podía ser que en las paredes hubieran cubiertos, lámparas, dibujos colgando!, ¡Diferentes firmas de gente común y corriente, enmarcadas y colgadas en una pared, siendo que yo solo había visto firmas de famosos, como Penélope Cruz, Angelina Jolie, Brad Pitt, etc. en mis visitas turísticas. Pero me pareció fantástico y muy entretenido, también novedoso. Había también un rincón en la pared lleno de dulces tirados en el suelo, la verdad es que me tenté, pero después comprendí que "eso" era arte, por lo que mis dedos no tocaron ni un dulce. Seguí caminando y viendo este arte TAN novedoso y me impresioné. Terminando mi recorrido, me detuve frente a un árbol de pascua. Ustedes se preguntarán que tiene de artístico un simple árbol de pascua. Pero este era especial, porque de sus ramas colgaban sueños y deseos de millones de personas. Como por ejemplo "ser feliz con mi familia" "que mi papá nos acompañe en esta navidad" "que el mundo mejore" etc.
Debo confesar que al entrar al lugar, pensé que lo que veía no era arte (bueno, después de haber conocido muchísimos museos del mundo), pero al salir entendí que sí, que lo que había visto era arte, porque es arte todo aquello que yo quiera ver como arte.
Luego fuimos a la Biblioteca de Santiago. ¡Qué biblioteca! Era muy grande, con muchísimos libros y todos separados por secciones: "adultos" "jóvenes" "niños".... con mesas y sillas para estudiar allí y varios computadores. Había libros de todo tipo, cocina, arte, literatura, revistas, diarios,...
Salimos de la biblioteca y caminamos rumbo a la la "Plaza Brasil", caminamos y caminamos, topándonos con un lugar llamado "Peluquería Francesa". ¡Bah, qué lugar! Era una peluquería-restorán-museo... Novedoso y ¡PRECIOSO! En el primer piso estaba la peluquería. El restorán ocupaba el primer piso y segundo, porque el lugar era una casa antiquísima, entonces las mesas estaban repartidas por todas las "piezas" de la casa. El baño era MA-RA-VI-LLO-SO, eso que muchas veces lo baños... son simplemente baños. ¡¡No!! Este era especial, ¡que baño mas lindo!, daban ganas de entrar allí y no salir más.
De las paredes colgaban cuadros. Habían esquíes antiguos, y estaba lleno de diferentes y preciosas cosas antiguas, de las que uno podía enamorarse y comprarlas.
Al llegar a la Plaza Brasil, y subiéndonos al famoso Transantiago, llegamos a la Alameda y conocimos la Iglesia de los SSCC era ¡preciosísima!, llena de imágenes y colores.
Luego, llegamos al metro y nos dejamos caer en un Mcdonald`s en donde rápidamente hicimos nuestro pedido y velozmente comimos entre y con las ¡higiénicas palomas!...
Luego en taxi, llegamos de vuelta al Colegio Santa Ursula, en donde como turistas recibimos clases de alemán, para que en otra ocasión, podamos viajar a Alemania.