Muchas veces, miramos a lgunas personas en menos, sin darnos cuenta que nosotros mismos no somos nadie para juzgar ni mirar en menos. El hacer distinción hacia otros, es, automaticamente, no ser cristiano, porque no hay ni justicia, ni fe.
¿Qué derecho se nos dió para juzgar y diferenciarnos entre nosotros mismos?
Somos todos iguales, ni la clase, ni la plata, ni el color , nos da derecho a hacer distinción, tratando mal, haciendo esperar, o hasta insultandolo, eso no se justifica.
Esta carta, hoy en día tiene mucho que aportar, porque las diferencias que existen entre la gente, a veces es muy grande y muchas veces el resentimiento ciega a muchas otras. Las comunidades de los primeros cristianos y nuestro mundo actual, tienen mucho en común y por lo mismo no podemos dejar de lado esta carta.
¿Cuántas veces, sin darnos cuenta, o con toda la conciencia del mundo (que es peor), hacemos diferencias, preferencias o hasta distinciones, sin la mínima conciencia de que en este mundo, todos somos iguales, y que el día de nuestra muerte, de nuestro juicio ante Dios, no habrá diferencia alguna entre los hombres?...
Aquí pueden leer la carta que elegí http://iglesia.net/biblia/libros/santiago.html#cap2
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
4 comentarios:
Feña
Me encantó tu reflección, porque aunque todos sabemos que somos iguales, mucha veces se nos olvida.
Precisa y concisa.
A si y me encantó tu imagen de las cartas!!!!! Es genial!
Me gustó harto la epístola que elegite, pienso que al discriminar a otros nos rebajamos y humillamos orgullosamente a nosotros mismos por nuestra ignorancia, al ignorar descarada y estúpidamente (ya que se nos repite hasta el cansancio), que todos valemos lo mismo ante los ojos que todo los ven, los de Dios. Discriminar también mustra falta de curiosidad y cuestionamiento, ya que si nos cuestionamos concluimos que el que discrimina, ignora.
Domi.
Tía Feña! me gustó mucho lo que dijiste, concuerdo con la Fernanda preciso y conciso.
Si es verdad que vivimos en una época en que la discriminación va en aumento y es impresionante pensar que en estas cartas escritas hace 2000 años podemos encontrar respuestas a todo lo que nos sucede hoy en día.
Publicar un comentario